Te bendeciré y serás de bendición
El trabajo integral, solidario y evangelístico que recibe el nombre de Operación Argentina de la Iglesia Centro cristiano Dios es Amor, surgió del corazón de los Pastores Omar y Graciela Olier, con la firme convicción de que éste es el tiempo donde Dios está levantando una generación para transformar nuestra sociedad. Una generación de hombres y mujeres dispuestos a sembrar con amor la Palabra de Dios, pero también a brindar ayuda a los que más lo necesitan. Sabemos que los tiempos que corren son difíciles, donde la necesidad que hay es muy grande y donde son muchas las personas carenciadas que a menudo no tienen siquiera para comer. No obstante, y sin dudarlo, se comenzó a trabajar sobre este proyecto, ambicioso pero no imposible, movidos por el sentir de que “Nadie está destinado a la miseria”.sumiendo todos los costos, la Iglesia lleva toneladas de alimentos, ropa, medicamentos y levanta ofrendas en la cruzada para la compra de equipos médicos para El Hospital Materno Infantil y para el Hospital Interzonal.
Se visita barrio por barrio, casa por casa, puerta por puerta, con bolsas de alimentos, llevándoles una palabra de bendición. Recordándoles que no están olvidados, que nuestra ciudad los respeta, y que tienen una oración de aliento para ellos. No son los alimentos la estrella del día, sino el recibir amor, cuidado y atención lo que realmente necesitan.
Grupos de médicos clínicos, pediatras y profesionales de la salud trabajan incansablemente, atendiendo en los lugares donde se hace difícil llegar, no sólo curando sino también dando charlas de prevención para que continúen los tratamientos, haciendo hincapié en las necesidades de cada lugar.
En la iglesia Centro Cristiano Dios es Amor creemos firmemente que poniendo el amor en acción podemos cambiar un país: porque de ese modo estamos cambiando su corazón. Porque acercándose a cada persona, se puede luego cambiar una familia; y transformando una familia podremos cambiar un barrio; y así también cambiar una ciudad; sabiendo que, de persona en persona, familia en familia, barrio en barrio y ciudad en ciudad, es posible la transformación de una nación.
Lo importante es dar el primer paso hacia aquello que creemos imposible. No centrar nuestra mirada solamente en la problemática económica. Porque detrás hay algo más: el problema social. Y si miramos un poco más allá, el problema es moral. Y aun más profundo el problema está íntimamente unido con la fe: un problema espiritual.
Sólo con la ayuda de Dios se puede producir el cambio espiritual que nos lleve a un renuevo ético y moral, que nos ayudará a refundar nuestro país sobre bases sólidas y que nos muestre como ejemplo iluminando al resto del mundo.
Esta es la tierra donde queremos vivir y en la que deseamos ver el futuro de nuestros hijos, por la cual estamos trabajando todos juntos.
Creemos que se puede soñar con una Argentina diferente. ¡Oramos por nuestro Gobierno y bendecimos nuestro país porque Dios nos lo dio!










