Ciudad de Dios, edificando una nueva sociedad
Hoy quiero compartir la historia de un personaje bíblico muy especial, Nehemías. Este hombre hebreo estaba cautivo en Babilonia y desempeñaba tareas como copero del rey, era alguien encargado de probar la bebida que le servían y de atenderlo. Por esa actividad siempre estaba en contacto con él.
Este hombre trabajaba de copero, pero era constructor y también un líder, y él provocó una gran reforma en Israel.
Esto tiene que ver con la reedificación de nuestra sociedad. Como en ese tiempo, ahora también hay una pérdida o caída de VALORES, PRINCIPIOS Y PRIORIDADES, lo vemos en imágenes de violencia en cualquier lugar, en un sepelio, en un hospital o en un partido de fútbol.
En este descalabro, donde a la gente se le confunde qué es lo que hay que priorizar, qué es lo que corresponde y qué no, nos permite afirmar que UNA SOCIEDAD SE CAE CUANDO HA PERDIDO A DIOS. Por eso es tan importante leer en la Biblia a Nehemías, este libro se constituye en una ayuda muy valiosa a la hora de pensar como reconstruir una sociedad.
Esta es una tarea de todos, desde el punto de vista religioso podemos poner en alto los valores, pero también es tarea de políticos, educadores, de la justicia y la familia principalmente.
Algunos puntos a considerar:
- LAS MALAS NOTICIAS: Nehemías se entera de la situación que estaba atravesando su pueblo, le llegaron las noticias, como a usted y a mí todos los días, pero su reacción fue orar y orar a Dios. Por tanto, cuando vienen las noticias no buenas, no debemos poner manos a la obra de inmediato, porque no está en nosotros cambiar todo, la solución o la victoria viene de Dios. Hay que pedir a Dios que se vaya lo malo y venga lo bueno.
- LA RESPUESTA DE LA ORACIÓN: Durante 4 meses Nehemías estuvo orando a Dios por su pueblo y la oración a Dios trae consigo dos cosas elementales para solucionar cualquier problema personal, familiar o de una sociedad, GRACIA Y FAVOR. Un día el rey le preguntó qué le pasaba que lo veía preocupado y él le comentó que su pueblo estaba en ruinas, destruido, también estaba mal el ánimo del pueblo, el comercio, etc.
Gracia y favor obtuvo del rey, ya que lo envió a solucionar esto y
puso en sus manos 3 cosas:
- TESOROS: Esto es recursos económicos, disponibilidad para poner una obra en marcha.
- EL EJÉRCITO DEL REY: Es cobertura, protección para el camino a transitar.
- CARTAS O DECRETOS: Autoridad ante los obstáculos.
Nehemías se puso en marcha hacia la reconstrucción, pero, ¿Por qué había pasado esto?… ¿Cómo fue que quedaron en ruinas?… ¿Por qué perdieron todo?…. Ellos perdieron los principios, olvidaron a Dios. Perdieron los valores, les daba lo mismo matar, robar, mentir o engañar, – para que todos lo entiendan – porque pasa en estos días, UNA SOCIEDAD SIN DIOS ESTÁ EN RUINAS, LLENA DE ESCOMBROS Y DESPROTEGIDA. Así encontramos a muchas personas, no tienen nada edificado, ni sueños, ni proyectos y es porque han dejado a Dios.
- PIEDRA SOBRE PIEDRA: Nehemías encontró a su pueblo de la misma manera que hoy vemos a nuestra nación: Había desánimo, dolor y ruinas. Y ¿Cómo comenzar la reconstrucción?… piedra sobre piedra, paso a paso. Usted me dirá que esto lleva mucho tiempo, mucho esfuerzo, mucho sacrificio, y es verdad. Si quiere reconstruir su vida o volver a reedificar su familia, o la sociedad marplatense o toda la nación Argentina, no hay atajos, tenemos que trabajar todos los que estamos involucrados, los del área espiritual, los gobernantes, los educadores, empresarios, profesionales, la sociedad toda, cada uno una piedra y edificar codo a codo, de día y de noche, como lo hicieron esa vez bajo el liderazgo de Nehemías.
- LOS ENEMIGOS DEL CAMBIO: En toda sociedad derrumbada hay enemigos adentro, con los que quieren construir, y por fuera, gente que está derrumbada, que ha perdido la fe y sus palabras suelen provocar desánimo, son negativos, advierten “no lo vamos a lograr”, “esto es imposible”. Pero aquellos que tenemos un proyecto, aquellos que estamos convencidos que Mar del Plata es Ciudad de Dios, aquellos que creemos que Argentina puede cambiar, estamos colocando piedra sobre piedra, estamos haciendo nuestra parte y no vamos a detenernos porque vislumbramos tremendos cambios en nuestra sociedad.
Por ello, le animo a que esta palabra sea de inspiración PIEDRA SOBRE PIEDRA. Si queremos edificar una nueva sociedad entre todos tenemos que hacerlo.
Es tiempo de dejar de mirar otros países. Entre nosotros está la solución, en nuestras manos está la reforma y ésta comienza de tres maneras:
- Reforma Espiritual: Si la persona cambia por dentro, si hay un corazón nuevo, habrá una nueva forma de pensar.
- Reforma Social: Comenzando de una mejor distribución de las riquezas, para que todos puedan prosperar.
- Reforma Cultural: las dos anteriores contribuyen a esto, nuevos pensamientos, nuevas conductas y parámetros de vida, allí van a instalarse los VALORES, PRINCIPIOS Y PRIORIDADES, perdidos en este tiempo.
- LA LEY DEL AMOR: Por último, quiero dejarle este pensamiento: Si queremos una reforma, la solución no está en fórmulas humanas, Dios ha establecido una forma de vida comenzando por la Ley del Amor, amándonos a nosotros mismos, porque si no nos amamos a nosotros mismos cómo vamos a amar a nuestro prójimo; si no amamos a nuestra tierra, a nuestra ciudad, cómo vamos a hacer algo por ella; si no estamos dispuestos a ver días mejores, a creer que lo mejor está por venir, cómo vamos a vivir mirando hacia el pasado.
Recordemos este copero, porque usted puede ser empleado, empresario, político o educador, pero si ama a su ciudad y a su gente, usted y yo podemos edificar una nueva sociedad, para que ésta sea CIUDAD DE DIOS.
¡Dios le bendiga!










