La bendición está a la puerta
Dice La Biblia en el libro de los REYES, capítulos 6 y 7, que una ciudad llamada Samaria estaba sitiada por el ejército de Siria, en una situación muy difícil de solucionar por métodos humanos. La falta de alimentos y agua más el encierro en un tiempo muy prolongado traía desánimo, frustración, amargura; allí salía lo más bajo de la condición humana, era una especie de sálvese quién pueda.
Pero ahí estaba Dios, como está en todo lugar donde su Nombre es invocado. Esto es para que usted entienda lo que está a punto de ocurrir en esta ciudad.
UN MENSAJE DE FE
El relato dice que por estar sitiada, acosada la ciudad, había una necesidad muy grande, no quedaban recursos, se comían los animales y llegaron al extremo de comerse a sus propios hijos. En ese momento el profeta Eliseo, el pastor de esa ciudad, da el mensaje y dice: “Mañana a estas horas vamos a tener abundancia, la harina y la cebada costarán monedas”.
Mañana… mañana….. Estoy dando un mensaje sobre la bendición que va a caer mañana, estoy hablando de algo grandioso que ocurrirá en estos días, Dios se va a glorificar.
Siempre hay alguien que no cree el mensaje de Dios y esto es grave cuando es una autoridad, en el relato bíblico vemos esto en un príncipe que dijo: “Esto es imposible, si Dios hiciera ventanas en el cielo ¿sería esto así?”, a lo que el profeta le contestó: “Tu lo verás con tus ojos, más no comerás de ello”.
En la puerta de la ciudad de Samaria había 4 personas leprosas, 4 personas apartadas de la sociedad, 4 personas condenadas a muerte por su enfermedad incurable en esos tiempos, 4 personas que hasta su familia los rechazaba, no podían entrar a la ciudad, y se dijeron: “Si nos quedamos aquí nos morimos, si entramos a la ciudad también; vayamos al campamento del enemigo”. Cuando llegaron, la sorpresa fue grande, el enemigo no estaba, habían abandonado el sitio, todo el campamento, porque Dios les hizo escuchar el estruendo de un ejército que venía contra ellos, por tanto huyeron para salvar sus vidas, dejando ropas, alimentos, joyas, armas, todo lo que tenían.
Los leprosos llegaron casi desfalleciendo por causa del hambre y al ver eso tomaron todo lo que podían, alimentos, ropa, escondían todo lo que encontraban, hasta que de pronto se detuvieron y dijeron, “Está mal. La bendición no hay que guardarla, hay que contarlo, hay que ir al rey y decirle y a toda la ciudad”.
ES DÍA DE BENDICION.
Esto es lo que la iglesia tiene que hacer. Por eso el 15 de Noviembre, la pastoral de Mar del Plata va a salir a la calle a orar por el gobierno, por la salud, por la educación, vamos a orar por la justicia, por la seguridad, por los taxistas, por cada comercio o industria. Vamos a salir a la calle y no vamos a callar la bendición, la vamos a soltar, vamos a mostrar que los cielos están abiertos sobre la ciudad y Dios la va a bendecir de tal manera que serán sorprendidos todos los que viven en ella.
CONOCIENDO AL ENEMIGO.
Muchas veces la ciudad no sabe como quitarse de encima al enemigo, porque las personas están sitiadas, están rodeadas de problemas, como la ciudad de Samaria, nadie podía entrar ni salir, se estaban ahogando, sin recursos. Por eso este mensaje es para que conozca al enemigo.
Hay 5 ENEMIGOS que el mismo infierno suelta sobre la ciudad, la Biblia los describe como espíritus inmundos o fortalezas:
- LA MISERIA.
- LA POBREZA.
- LA ESCASEZ.
- EL LADRÓN.
- EL DEVORADOR.
5 fortalezas que rodean a una persona o una familia, la ahogan de tal manera que le quitan absolutamente todo, hasta que esa vida o esa familia entran en caos.
MAÑANA CAMBIA LA HISTORIA.
Ahora, si hay fe, si hay una Palabra de Dios, hay un mensaje de esperanza, la situación va a cambiar. El profeta dijo : “Mañana, mañana a estas horas, la situación va a cambiar”. Mañana, en 24 horas, por eso prepárese para recibir la bendición porque su situación va a cambiar.
Hay otra enseñanza. No se fije el aspecto exterior del mensajero, lo más importante es el mensaje. Dios usó 4 leprosos para darle las buenas nuevas de bendición al rey y a toda la ciudad de Samaria. Y esto es lo que Dios está diciendo ahora, Dios va a bendecir a esta ciudad y vamos a salir con esa bendición y no vamos a callar, la vamos a compartir con todos aquellos que lo deseen.
Dios le da a la iglesia dones para destruir a la miseria, la pobreza, la escasez, el ladrón y el devorador.
DONES, ARMAS PODEROSAS PARA LA VICTORIA.
HAY 4 DONES FUNDAMENTALES QUE SON:
- EL DON DE HACER RIQUEZAS.
- EL DON DE ADMINISTRACION.
- EL DON DE DESPOJAR AL ENEMIGO.
- EL DON DE LA HERENCIA.
Estos 4 dones, estas 4 bendiciones, están al alcance de su mano.
Para terminar, yo declaro que Dios le va a bendecir sin límites, la bendición de Dios para su vida, para esta ciudad, es inminente. Por tanto, esta temporada será la más exitosa y como señal lo veremos en la ocupación de toda la hotelería en el mes de Diciembre.
ESTA ES LA HORA DE CREER, DE MIRAR AL CIELO CON FE QUE DIOS NOS BENDECIRÁ, PORQUE SI ÉL CUIDA DE LAS AVES, CUIDA DE TODA LA CREACIÓN, CUIDARÁ TAMBIÉN DE SU VIDA.
¡Dios le bendiga!










