La fe victoriosa
Usted está creciendo en fe y va a desarrollar una fe de este tipo. Significa que la fe es lo que vence al mundo y por medio de ella alcanzamos testimonio de tal manera que las cosas que no son, que no se ven y que es imposible para nosotros por la fe las conquistamos.
II CRÓNICAS 20:1-30
“…..El reino de Josafat tuvo PAZ, porque su Dios le dio paz por todas partes”.
Dios le bendecirá y le dará victoria en todas las áreas de su vida.
Cuando oyeron los reinos que vivían en aquel entonces cayó el temor porque Dios estaba con el rey, con su pueblo, con sus hijos.
Cuando los reyes de la tierra vieron el Dios que hacía milagros y señales ninguno quiso pelear contra Josafat en todo su reinado. Pasaron 35 años más y ningún rey del planeta armó ejército para pelear contra él porque sabían que si se acercaban no peleaban contra él sino contra Dios.
Así le pasará después de este mes de la fe, nadie se acercará en todos los días de su vida. DIOS ESTARÁ CONTIGO Y TE DARÁ PAZ Y VICTORIA POR TODAS PARTES.
LA FE VICTORIOSA HACE QUE TODOS SUS ENEMIGOS SEAN VENCIDOS.
Creer en Dios a tener fe en Dios es otra cosa. Usted puede creer en Dios y hasta puede tener toda una idea, una filosofía de lo que es el credo, la iglesia, pero creer a conocer a Dios hay una gran diferencia. Nadie de los que llegan a la iglesia, que creen en Dios, estaría endemoniado, maldecido, enfermo. ¿Por qué creyendo en Dios tienen todo esto? Porque todavía no han desarrollado la fe.
LA FE VICTORIOSA HACE QUE ADEMÁS DE CREER EN DIOS USTED LO CONOZCA.
La fe que tenemos, porque es espiritual, celestial, divina, gobierna lo físico, lo terrenal, lo natural y lo diabólico. Por eso todos los días de su vida verá la mano de Dios, tendrá una vida de victoria y paz por todas partes. Se va a cansar de ver milagros, señales y bendiciones. ¿Por qué? Porque tiene fe.
Aquí tenemos uno de los hechos de la Biblia más hermosos donde toda la historia judía lo guarda porque fue un día único, un día que usted tiene que vivir, donde a partir de ese día se corta la maldición y nunca más vendrá a su vida.
Hoy tuvimos gente maldecida de 10, 20 y 30 años y en una oración de 2 a 4 minutos, con autoridad por medio de la fe, cortamos toda maldición y fue destruida.
La FE NO TIENE LÍMITES. Si cree en Dios pero esa fe la desarrolla lo llegará a conocer y no habrá batallas que no pueda vencer. Dios hará que todos sus enemigos sean vencidos.
DONDE HAY FE HAY SEÑALES Y LAS SEÑALES SE VEN.
· LA FE SE PUEDE VER: Todos pueden ver con sus propios ojos lo que Dios hace.
· LA FE SE PUEDE OÍR: Va a escuchar tantos testimonios, milagros, señales, que la va a poder oír. La fe viene por oír y oír la palabra de Dios.
· LA FE SE PUEDE SENTIR: No es algo que está lejos sino es algo que está adentro. Cuando oramos por la gente sentimos que sale el fuego del Espíritu Santo, poder, gloria, unción. Así será su corazón. Cuando su corazón esté ardiendo por el amor a Dios y por sus cosas es cuando usted tiene una fe victoriosa y lo va a empezar a experimentar, unos en mayor o en menor medida, pero van a estar orando y buscando a Dios, sentirán un calor, de pronto caerá el Espíritu Santo y se llenarán de su fuego. Ahí la fe se desata y hagan lo que hagan Dios los va a respaldar. Tendrán esta experiencia cuando estén frente a tormentas, pruebas, gigantes, situaciones que humanamente son imposibles. Cuando sea desafiado para matar un gigante y el fuego está, enfréntelo, porque ya está vencido. Si no le arde el fuego, espere, su chispita todavía no es llama, recién es un fosforito. Pero ya está encendido, ¡gloria a Dios!, pero tiene que arder en el espíritu. Necesito un desafío y la fe exalta el nombre de Dios.
“AL QUE CREE TODO LE ES POSIBLE”.
Cuando tenga fe y esté el desafío, sea uno o un millón, no tenga miedo.
Acérquese, ponga las manos o dé la palabra y el milagro sucederá.
· LA FE SE PUEDE PESAR: Los espíritus se pesan.
· LA FE SE PUEDE MEDIR Y TRANSFERIR: Tema para el próximo domingo.
5 PASOS PARA UNA FE VICTORIOSA:
1) BUSCAR A DIOS.
2) BUSCAR SU PALABRA – PROMESAS -
3) OBEDECER A LA PALABRA DE DIOS.
4) ALABAR A DIOS.
5) PAZ EN DIOS.
Aquí tenemos un rey, Josafat, con mucha fe pero le llegan noticias malas. Se han juntado los reyes de la tierra y una gran multitud viene contra él. Escucha la información y empieza el PROCESO DE LA FE VICTORIOSA. Es lo que todos los cristianos tenemos que hacer.
¿CÓMO COMIENZA? CORRER A LA CASA DE DIOS.
El rey dejó el palacio, tomó a toda la familia, los príncipes, consejeros, generales del ejército, sacerdotes y todos se fueron al Templo, a la casa de Dios. Allí se humilló bajo la poderosa mano de Dios, empezó a orar y ayunar. Pero LA GUERRA YA NO ERA HUMANA, ERA DIVINA.
No podía vencer a tantas naciones juntas. La destrucción era inminente, no había posibilidad de solucionar el problema. También su familia ora y ayuna, hasta los niños, los príncipes, generales, TODOS EN EL TEMPLO, ya no entraban, miles y miles estaban afuera por todos lados, TODOS DE RODILLA.
HUMANAMENTE NO HABÍA RESPUESTA, SÓLO UNA Y DIVINA. ELLOS LA BUSCARON Y LA ALCANZARON.
Si usted tiene un problema allí es cuando se tiene que unir la familia y tiene que saber que el problema que tiene que enfrentar es sobrehumano y la única forma es estar unidos. Y unidos no en cualquier lugar, en el lugar donde mora la presencia de Dios. Se tiene que arrodillar, humillar, orar, ayunar. No es un momento de oración, son horas y días porque el problema ya no es humano, es divino, y sólo aquel que se humilla Dios lo puede levantar.
Si usted cree que va a poder con ese cáncer, sida, demonios, con el infierno, pues, está equivocado. Pero, si cree en Dios, corre a la casa de Dios y se pone con su familia a orar y ayunar, no hay duda, el enemigo será vencido, no con fuerza suya sino por fuerzas sobrenaturales, divinas, porque DIOS ESTÁ CONTIGO, DIOS ESTÁ CON NOSOTROS!!!!
Cuando estaban allí en la casa de Dios, en lugar de oficiar el sacerdote, el rey toma la voz y empieza a orar. Algo muy particular y no muy común en medio de ellos. Es como si mañana nuestro presidente hace una oración en lugar de un discurso.
En su oración trae a la memoria la historia del pueblo, recuerda cómo ellos eran esclavos y Dios los liberó y les dio esa tierra por heredad e incluye, reclama, un ingrediente fundamental para la fe, LAS PROMESAS.
Cuando se mezcla la fe con las promesas se produce una explosión en el mundo espiritual porque Dios no es hombre para que mienta y si ha prometido algo, Dios lo cumplirá. No importa la generación que le haya tocado. El que cree en Dios y se para en las promesas, logrará que el cielo sacuda la tierra y el infierno tiemble porque Dios no dejará sin cumplir sus promesas.
Aunque la persona no se lo merezca ni llene todos los requisitos de fe, santidad o justicia, si se para en una promesa, Dios, a pesar que no sea la persona la más justa del planeta, no respaldará tanto al hombre como tendrá que respaldar su promesa.
DIOS RESPALDARÁ SU PROMESA.
Hace toda una historia de los milagros que Dios hizo y finalmente comenzó a decir: Esta casa es para la gloria de tu nombre, aquí se invoca tu santo nombre, tú has dado promesa que si en algún momento, en alguna generación, viniera sobre nosotros espada o peste o hambre o necesidad e invocamos tu santo nombre, tú nos oirías desde los cielos y darías respuesta a tus hijos. – Dios estaba escuchando esa oración. -
Si usted está en la casa de Dios e invoca su nombre, reclama una de las tres mil promesas y la mezcla con fe, y le dice: Dios, tengo cáncer – Dios, estoy maldecido – ……… pero tu palabra dice – tu promesa dice – que si oro en este santuario los cielos se abrirán, tu gloria descenderá y seré libre de toda plaga, peste, enfermedad, juicio, accidente, muerte………. SERÁ LIBRE!!!!!
Mientras el rey hace esa oración tremenda todo el mundo está en la presencia de Dios. El temor ya había invadido a la nación, el ejército que venía era muy grande e iban a ser destruidos.
Pero cuando usted se aleja un poco del mundo, separa un tiempo para Dios y se acerca un poco al cielo, el cielo se acercará a usted, porque mezclará la fe con las promesas y lo que le haya pedido DIOS LO CUMPLIRÁ.
Y si no le ha pedido, Dios le dice: Pruébame y verás que te daré por herencia aún las naciones de la tierra.
TIENES QUE PROBARLO A DIOS Y ESO NO ES PECADO.
Además, pasa algo increíble que no se esperaba. Allí estaba un levita cantando, uno del coro, y vino el Espíritu de Dios sobre él y comienza a profetizar.
No era profeta de oficio ni tenía el don de profeta pero Dios lo toma como puede tomar a cualquiera de ustedes.
DIOS HACE COMO ÉL QUIERE Y USA A QUIEN ÉL QUIERE.
Tanto es así que tienen que hablar del padre, el abuelo y bisabuelo, de dónde venía este personaje porque nadie lo conocía, pero se llenó del Espíritu Santo y trajo la profecía: “No tengan temor, esta pelea no es de ustedes. Estén quietos porque Dios peleará esta batalla por ustedes. Dios les dará la victoria, no tendrán nada que hacer. Yo estaré con ustedes y les daré la victoria. Yo pelearé por ustedes”. – Una profecía increíble. -
DIOS PELEARÁ POR SU VIDA. DIOS LE HARÁ JUSTICIA DE TODOS SUS ADVERSARIOS.
Y este es el segundo paso de la fe victoriosa. Primero corra a Dios, busque a Dios, ayune, gima, interceda, busque las promesas, mézclelas con fe. Y luego, busque que el Espíritu de Dios le hable, busque la profecía, busque la guía de Dios.
Si usted quiere una fe victoriosa tendrá que tener revelación. Por eso uno busca a los siervos de Dios.
“CONFIAD EN DIOS Y ESTARÉIS SEGUROS, CONFIAD EN VUESTROS PROFETAS Y SERÉIS PROSPERADOS.”
Este caso es muy particular. No había un profeta en esa oración y Dios en su soberanía viene sobre uno del coro, cae la unción y él profetiza. ¿Pero el mensaje era válido? Si señor, era Dios hablando.
Esto indica un principio: PUEDE CAER SOBRE TU VIDA EL ESPÍRITU DE DIOS SIEMPRE QUE LO ESTÉS BUSCANDO.
Si yo quiero una fe victoriosa me tengo que asegurar que el que me habla sea Dios. Y si Dios no me habla a mí, pues, Dios le hablará a un siervo o a una sierva y allí tendré garantía que los pasos que tengo que dar son palabras no de hombres sino palabra de Dios. Asegúrese que en esa persona esté el Espíritu de Dios, que Dios hable por ella o por él. Esa palabra siempre está acompañada de señales. No crea a cualquier profeta, créale al que Dios lo respalda. No es muy difícil conocer a alguien que tiene a Dios. Si tiene a Dios hace señales, hace maravillas, milagros, prodigios, porque Dios está con él.
En tercer lugar, si quiere una fe victoriosa tendrá que comenzar a obedecer sin ver ningún resultado. Fe significa obediencia sin ver nada. Si quiere el milagro, tiene que empezar a caminar en lo sobrenatural.
Por eso cuando vieron a Jesús caminando sobre las aguas, Pedro quiso hacer lo mismo, Jesús le dijo: Ven. Empezó a caminar pero cuando sacó la vista de Jesús, se hundió. Jesús lo salva. Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?. – La duda es uno de los enemigos de la fe. –
Usted tendrá que levantarse e ir al campo de batalla donde sabe que no puede pelear, pero no se quede deprimido en su casa. Muévase por obediencia a la palabra. Levántese, salga de su casa, de su seguridad, de su protección. MUÉVASE POR FE! “MAS EL JUSTO POR SU FE VIVIRÁ.”
OBEDIENCIA SIGNIFICA MOVERME SIN VER TODAVÍA EL MILAGRO.
Al otro día fueron todos al campo de batalla conforme a la palabra, a la promesa, a la profecía, teniendo la conciencia que ellos no podían pelear, enfrentar ni hacer nada, salvo que Dios hiciera un milagro.
En cuarto lugar, la fe victoriosa viene a la vida de un cristiano, de un siervo, una sierva de Dios, cuando alaba a Dios a pesar de toda situación, empieza a glorificar al Señor.
Todos los sacerdotes con sus vestidos de ceremonia oraban y alababan al Señor, era una contradicción total, eso es la fe victoriosa. Alaban a Dios antes del milagro.
Dios hace algo que ellos ni siquiera se imaginaron, puso emboscadas y se mataron entre ellos.
Cuando llegan ven miles y miles de cuerpos tendidos en ese valle. Dios les había dado la victoria, no tuvieron que pelear ellos, Dios peleó por ellos. La batalla fue del Señor. Empezaron a juntar las armas y la ropa, encontraron riquezas. Había tanto oro y plata que estuvieron juntando el botín 3 días.
Así será tu valle. Va a haber 3 días que no vas a parar de juntar la bendición. Hay un valle de bendición preparado para ti, Dios tiene un valle poderoso y glorioso.
Al cuarto día volvieron a Jerusalén gozosos alabando el nombre del Señor.
DIOS LO RESPALDARÁ TODOS LOS DÍAS DE SU VIDA.
Y todos los reinos y naciones del planeta tuvieron temor porque Dios estaba con un hombre que tenía fe victoriosa, no puesta en su fuerza ni en su ejército, su confianza estuvo en Dios.
En quinto lugar, lo que nos ocurre a todos lo que tenemos esta fe, TENEMOS PAZ POR TODAS PARTES.
Dios le da paz, sus enemigos no se acercarán ni se juntarán para la batalla porque dirán: Esa mujer, ese hombre, ese pueblo tiene a Dios y DIOS PELEA POR ELLOS.
Oración: “Padre Dios, he soltado la palabra con fe y he dado el ejemplo de un milagro sobrenatural allí con tu siervo que tenía fe victoriosa, alguien que no podía enfrentar a tantas naciones, a tantos ejércitos juntos, que ya tenía la sentencia de muerte pero volvió su corazón a ti, se humilló en ayuno y oración, buscó tu casa, tus promesas, la guía de los profetas y se encaminó en obediencia hacia la batalla sin saber qué le esperaba el día de mañana. Pero cuando llegó al valle el enemigo ya estaba vencido y tú le diste una riqueza, una fama y un poder tan grande que tuvo paz por todas partes. Sé que hay jóvenes, matrimonios y gente mayor que tienen algunas batallas pendientes, hay personas que todavía no han tenido victorias por todas partes, hay cosas que aún no están claras, resueltas. Te pido Señor que en este mes de la fe ellos tengan una fe victoriosa, que ninguno de ellos se mueva confiando en su propia justicia sino que Tú le harás justicia porque el justo por fe vivirá. Padre, bendigo a la iglesia, al liderazgo, a los pastores, a todas las personas nuevas. Cada uno de ellos verá a su enemigo vencido, buscará a su enemigo y no estará más, no tendrá necesidad de luchar o pelear porque Jehová peleará por ellos. Señor, suelto fe de victoria sobre todo el pueblo de Dios. En el nombre de Jesús, amén y amén.” Gloria a Dios!
Dios le bendiga!










