La obediencia trae bendición

Estimado Lector: Hay un principio espiritual inviolable, y tiene que ver con el título, porque la llave que abre las puertas de la bendición es la obediencia, y la Biblia cuenta una historia del profeta Jeremías, el cual tomó a los hijos de los recabitas y puso delante de ellos copas llenas de vino y les dijo “bebed” y ellos dijeron: “No beberemos vino; porque Jonadab hijo de Recab nuestro padre nos ordenó diciendo: No beberéis jamás vino vosotros ni vuestros hijos; ni edificaréis casa, ni sembraréis sementera, ni plantaréis viña, ni la retendréis; sino que moraréis en tiendas todos vuestros días, para que viváis muchos días sobre la faz de la tierra donde vosotros habitáis. Y nosotros hemos obedecido la voz de nuestro padre.”

Luego de este ejemplo, Dios dijo al profeta Jeremías: “Ve y di a los varones de Judá y a los moradores de Jerusalén: ¿No aprenderéis a obedecer mis palabras?”.

Los hijos de los recabitas obedecieron la voz de su padre y les fue bien, Dios advierte de mil maneras y no se le obedece y los resultados están a la vista.

El Salmo 1 dice que todo aquel que obedece a Dios, será como árbol plantado junto a la corriente de las aguas, que da su fruto a su tiempo, y su hoja no cae, y todo lo que hace, prosperará.

LA SOCIEDAD DE NUESTROS DIAS

En todos lados podemos ver la desobediencia, la rebelión, en todos los órdenes, de los hijos a los padres, a las autoridades, a los educadores, a la justicia, desde muy pequeños, se incorpora como una forma de vida, la desobediencia, la rebelión, y el tema de hoy, es para exhortar porque la obediencia a Dios, trae bendición, pero si usted no obedece a sus superiores, a las autoridades o a sus padres que los ve, ¿Cómo obedecerá a Dios, que no lo ve?.

En los tiempos del profeta Jeremías, eran días de mucha confusión, donde la gente vivía mal, muy pocos vivían en bendición, eran tiempos similares a nuestros días, pueblos enteros estaban bajo maldición o juicio, por haber desobedecido a Dios, porque cada uno hacía su propia voluntad, o lo que le venía a mano, sin preguntarse si está bien o mal.

Los recabitas, eran una familia de sacerdotes, desde muchas generaciones anteriores, y ellos eran obedientes al mandamiento de sus padres, que eran obedientes al mandato de Dios, y mucho más, dependían de Dios, sabían que Dios era su proveedor, su sustento y su sanador, y eso es mucho más que depender de una ayuda humana.

Por eso Dios los pone como ejemplo para el Profeta y para toda la humanidad, porque el profeta los quiso probar, ofreciéndoles vino, ellos no lo aceptaron, toda desobediencia es pecado, y el pecado trae consigo la rebelión y esta la maldición que luego se transmite de generación en generación.

LA RECOMPENSA A LA OBEDIENCIA

Dios le dice al profeta que por causa de la obediencia, los recabitas van a estar en su presencia y esta es la bendición más grande que puede recibir una persona, Dios mismo ocupándose de sus cosas, abriendo camino delante de sus pies, esa persona todo lo que hace le sale bien.

Cuando Dios dice, que por la obediencia, habitaran en su presencia, está hablando de una persona escogida, un hombre o una mujer que cuando uno se acerca, siente la presencia del Espíritu Santo en su vida y el mismo siente la seguridad que le da el caminar con Dios.

¿Cuál es el resultado de una vida de obediencia?, es una vida de gozo, se puede advertir en el rostro, lo que sucede interiormente, la obediencia, trae como resultado una vida de paz, una paz que sobrepasa todo entendimiento, aun en épocas difíciles quien está alineado con Dios tiene paz, tiene salud, física y espiritual, la prosperidad y la abundancia, lo acompañan todos los días.

Decimos que la obediencia trae bendición, y en esta sociedad de desobediencia o de rebelión, no solo de los niños o los jóvenes, nuestra sociedad permanentemente transgrede todas las leyes sociales y espirituales, donde cada uno hace lo que quiere, y el resultado son vidas sin bendición, es por eso que a través de este mensaje, quiero exhortarlo a acercarse a Dios, a buscar en un templo alguien que lo ayude a leer la Biblia, que le enseñe a orar y a pedirle perdón a Dios por su desobediencia, nunca es tarde para comenzar a transitar el hermoso camino de la bendición, el cual lo puede encontrar comenzando a obedecer.

Por este y otros temas lo invito a acercarse a la iglesia o visite la pagina www.olieromar.com.

Hasta la próxima.