Honra a Dios con tus bienes

Querido lector, hoy deseo compartir con usted uno de los temas más desafiantes que nos presenta La Biblia, este es el mes de prosperidad y a ello nos vamos a referir. El rey Salomón, recibió de parte de Dios más bienes materiales que ningún mortal, en toda la historia de la humanidad, el tiene la autoridad para enseñar los principios y fundamentos, para alcanzar la prosperidad, y deja escrito en el libro de los Proverbios lo siguiente: “Honra a Dios con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos; Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto”.

Dios, a través del rey Salomón, provee a cada uno de sus hijos, a cada cristiano, las herramientas para una vida próspera y enriquecida. Habla de honrar a Dios con nuestros bienes y primicias, pero para hacerlo, es necesario entender estos principios fundamentales, primeramente, EL DUEÑO DE LOS CIELOS Y LA TIERRA TODA, ES DIOS, POR TANTO TODO LO QUE LA TIERRA PROVEE, LE PERTENECE A DIOS. Esto quiere decir que nada es del hombre, el hombre es solo administrador temporal, ya que sin nada llegó a este mundo, y sin nada se irá de el, aquí tenemos un conflicto, la misma cultura materialista, lleva a los individuos, a aferrarse a las riquezas o posesiones, creyendo que esto le puede dar, garantías o seguridad, pero nada de eso es así, usted y yo, solo somos una especie de mayordomos de lo que Dios nos da, y siguiendo sus mandamientos, seremos administradores de mucho más.

7 MODELOS BIBLICOS DE HONRAR A DIOS

1) El primero de ellos y el mas conocido son las ofrendas, es lo que la gente normalmente da de sus bienes.

2) Las Primicias, es lo primero de tu fruto, el primer día de tu trabajo, el primer ingreso de cada día de tu negocio, no es una ofrenda, es lo mejor de cada cosa que recibe, es una primicia.

3) Los diezmos, Dios es socio de tu administración, y en ello hay una gran verdad que tira por tierra los cálculos matemáticos, el 90% rinde más y mejor que el 100 %, porque Dios multiplicará sus ingresos, ya que Él es su socio en todo lo que haga.

4) La Biblia, nos enseña de la Ofrenda Sacrificial, y esta es algo especial, cuando hay una necesidad mayor, por ejemplo cuando se construye un templo, una escuela, un comedor, etc. y la gente da más allá de sus posibilidades, y a los ojos humanos, parece una barbaridad, Dios tiene muy en cuenta ese sacrificio, y viene sobre su vida algo grandioso, llamado recompensa.

5) La ofrenda memorial, La Biblia, nos muestra que cuando Dios hace un milagro, se da una ofrenda, en memoria de Dios.

6) La ofrenda de pacto, muchas veces el hombre pacta con Dios y cuando se cumple hay gran bendición, por ejemplo Ana, la madre del profeta Samuel, hizo un pacto, porque no podía tener hijos, si Dios le daba un hijo, ese hijo, lo consagraba a Dios, para que lo sirviese, lo cumplió y Dios le dio 5 hijos más.

7) Ofrenda con propósito, es cuando usted toma una ofrenda y la da a manera de siembra, a favor de algo que hay en su corazón, porque la ofrenda es una siembra, y si siembra escasamente, eso cosechará, pero si lo hace abundantemente, serán llenos sus graneros de abundancia, pero también se puede ofrendar y pedir, paz, salud, victoria sobre toda adversidad. Damos una ofrenda y pedimos, “Señor, necesito que me bendigas en esto”, y Dios responderá al pedido de corazón.

Esto quiere decir, que cuando honramos a Dios, con nuestros bienes y primicias, estamos colocando a Dios en primer lugar.  Dar a Dios, es el principal camino a la prosperidad, contrariamente a lo que uno se imagina, la economía de Dios nos dice que es mejor dar que recibir, que cuando mas da mas se tiene, y la tierra nos enseña ese principio, cuando más se siembra, más se cosecha, si honra a Dios, si lo pone en primer lugar, su siembra es en buena tierra y su cosecha será abundante.

Jesús dijo,”Busca primero el Reino de Dios y su justicia, y todas las demás cosas, te serán dadas”.

Honrar a Dios con los bienes, abre los cielos y permite que la bendición lo alcance hasta sobreabundar. Recuerde, que sin nada vino a este mundo y sin nada se va a ir, pero en ese paso por la tierra, si quiere prosperidad, con seguridad y paz, honre a Dios y vivirá seguro.

Hasta la próxima.