Mayordomia

1 Sa 17:55-58: “ Y cuando Saúl vio a David que salía a encontrarse con el filisteo, dijo a Abner general del ejército: Abner, ¿de quién es hijo ese joven? Y Abner respondió: Vive tu alma, oh rey, que no lo sé. Y el rey dijo: Pregunta de quién es hijo ese joven. Y cuando David volvía de matar al filisteo, Abner lo tomó y lo llevó delante de Saúl, teniendo David la cabeza del filisteo en su mano. Y le dijo Saúl: Muchacho, ¿de quién eres hijo? Y David respondió: Yo soy hijo de tu siervo Isaí de Belén”.

Estimados Hermanos, en estos versículos se nos remite a la historia de David y Goliat. Ante este gigante que blasfemaba a Dios, el Rey Saúl decidió entregar al que lo venciere su propia hija en casamiento, riquezas y la exención de impuestos para toda la familia del vencedor.

El rey cuando se encontró con David, vio sus apariencias y circunstancias por eso creía que no iba a poder vencer. Fué así que le quiso poner su armadura para pelear pero David no podía ni moverse en ella. Así el mundo o la economía te va a querer poner su traje para que vos no te puedas mover y pelees con sus armas, pero no debes vivir así, debes vivir en las circunstancias y en el poder de Dios. Debemos hacer como David que fue a la confrontación y mató al gigante, en el nombre de Jehova Dios de los ejércitos. La victoria de tu vida no te la da ningún ser humano ni ninguna circunstancias, te la da Dios.

El rey averigua de quien era hijo David, porque de acuerdo al padre es su adn, su realeza, su estirpe, su identidad, pero nadie lo conocía. Así es contigo, tu espíritu es el que determina de quien eres hijo.

Quien es este? Era la pregunta… y la respuesta para David como para usted es la misma, fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, y él es nuestro Padre. El que hizo los cielos y la tierra te da todas las victorias, y todo su espíritu y su identidad. De acuerdo a mi origen es mi identidad, y mi identidad me da legalidad, legalidad de reclamar todo aquello que el Señor nos delegó. Hemos nacido de nuevo, no de carne sino de espíritu, y este espíritu me da el adn de Dios. Somos mayordomos, de todas las cosas de Dios, no somos dueños porque vinimos sin nada y sin nada nos vamos, pero como hijo de Dios soy mayordomo de todas las bendiciones y riquezas de él.

Ecleciastés 5:19-20: “Asimismo, a todo hombre a quien Dios da riquezas y bienes, y le da también facultad para que coma de ellas, y tome su parte, y goce de su trabajo, esto es don de Dios. Porque no se acordará mucho de los días de su vida; pues Dios le llenará de alegría el corazón”.

Como David hay personas que cambian la historia y dejan legado mientras viven como cualquier mortal en este mundo. El rey Salomón fué una de estas personas también, y llegó a ser la persona mas sabia y rica de la tierra, a tal punto que venian de todos lados solo para poder verlo y escucharlo. El era una persona como cualquier otra con la diferencia que estaba lleno de los dones del Espiritu Santo. Y así debe ser usted y todo cristiano que vive en este tiempo.

Con esta palabra Dios quiere llenarnos el corazón de alegria y nuestra vida de riquezas. No importan las circunstancias, ya que la crisis del mundo es la oportunidad para el crisitano.

Salomón tenia todo esto por que Dios había visto en él un buen corazón predispuesto a las cosas del Señor. En ese momento se da cuenta que no tenia la sabiduría necesaria para poder gobernar el pueblo y se la pide a Dios. La sabiduría es uno de los dones o regalos que el Señor tiene para sus hijos. Es por este pedido que Dios no solo le da sabiduría sino paz, riquezas y la victoria por sobre sus enemigos. Debemos saber pedir como en este caso para poder recibir todo lo que el Señor tiene para nuestras vidas, y asegurarnos de pedir siempre al Señor las cosas que lo van a glorificar a él, poniéndolo siempre en primer lugar.

Dios nos da como base cinco capacidades para poder desarrollar nuestra mayordomía:

  • Don de sabiduría, para poder vivir en esta generación y en este mundo despiadado
  • Don de hacer riquezas y bienes.
  • Don de administración
  • Don de despojar a nuestros enemigos.
  • Herencia.

Dios nos quiere bendecir, llenar de capacidades y asegurarse de que nuestro corazón viva lleno de alegría

Lo invito a creer en su identidad de mayordomo y reclamar todo lo que le pertenece por derecho divino, Dios quiere poner en sus manos todas las cosas, y hacer todos sus sueños realidad!

Hasta la próxima, y que Dios los bendiga.

Pastor Omar O. Olier

Centro Cristiano Dios es Amor

Av. Independencia 1641

Mar del Plata, Argentina.

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