Autoridad ante las adversidades

Hebreos 11:23-27
“Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque le vieron niño hermoso, y no temieron el decreto del rey. Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón. Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al invisible.”

 

Hermanos, nuestra vidas se van a destacar sobre el resto porque en nosotros hay autoridad, somos portadores de autoridad. Vemos a Moisés que rehúsa al poder, a la fama, al apellido que le querían dar por la hija del
faraón. Él sabía que hay algo más grande, el galardón de Dios; que no son las cosas terrenales, sino las celestiales. Moisés tenía puesta la mirada en las cosas de arriba, en la corona, en la victoria.

 

Moisés se sostuvo en toda adversidad, mirando al invisible, tomado de Dios, aún en el momento de nacer, cuando lo colocaron en el moisés y lo colocaron en el río, en su adolescencia, cuando huyó al desierto 40 años, cuando volvió a Egipto, toda su vida, cada momento, cada instante, él se sostuvo de Dios. El entendió que lo más importante en un ser humano es estar tomado de la mano de Dios. El que está tomado de la mano del Señor tiene garantizada la victoria, el premio, la recompensa, el galardón.

 

Si estamos tomados de la mano de Dios, el hará grandes cosas con nosotros Si hacemos esto tendremos una vida fantástica, porque la sociedad en la que vivimos, la gente se toma de cualquier cosa y cree que lo que tiene en sus manos es la existencia del resto de sus vidas y no sabe que lo que tiene puede desaparecer del día a la noche y queda en la nada.

 

Por eso la Biblia pone la parábola del hombre rico, que al venir una nueva cosecha se puso a construir más graneros para poner todas sus riquezas. Pero Dios le dice necio esta noche vienen por tu alma y no podes llevarte nada de estas riquezas. Algunos ponen su mirada en las riquezas, otros en la fama, pero el día que esas riquezas, fama desaparecen, todo su mundo se les viene encima y quedan en la nada. Pero si nos tomamos del Dios Soberano, no hay duda alguna que Dios te dará la victoria, la recompensa, la corona de vida por toda la eternidad.

 

Moisés se sostuvo como mirando al invisible, de esta manera es que su vida  comenzó a transformarse: de ser un hombre violento que hizo justicia por sus propias manos, paso a ser el hombre más manso, más fiel, el preferido por el Señor.

 

A medida que se toma de Dios pasa por distintas experiencias. La primera es cuando tiene la visión de la zarza encendida, tiene un encuentro con Dios; al llegar a ese lugar Dios le empieza a hablar acerca del lugar donde estaba la gloria, era un lugar santo. Dios le dice: quítate el calzado. Estaba diciendo despójate del mundo. Dios se presenta, Yo Soy el Dios de tus padres y he visto la opresión de mi pueblo, he oído las oraciones suplicando libertad. Así que ve a Egipto y libera a mi pueblo. Moisés se examina y dice: quien soy yo, como si él fuera el que iba a hacer la obra. El que va a hacer la obra es Dios, pero Él va a usar nuestras vidas y lo primero que nos va a dar es autoridad contra un tirano, un imperio, un sistema.

 

Dios  lo manda a Moisés a Egipto a hablar con el faraón. Allí lo confronta pero el faraón no le cree. Aun ni el mismo pueblo le cree, porque cuando pasan tantos años sin autoridad ya tienen mente de esclavo; eran hijos y nietos de esclavos y ellos seguían esclavos.  Se preguntaban por que esa situación iba a cambiar con ellos. Moisés llega y toda la gente a la que le habla, aun su hermano le dicen faraón no te va a atender, nosotros somos la mano de obra y quieres que se valla todo el pueblo. Moisés le responde: se acabo, de acá nos vamos con la mano poderosa de Dios, nos vamos a ir aun con las riquezas.

Adversidad Pastor Omar Olier.jpg

Ellos dicen ¿Qué estás diciendo? Va a venir faraón contra nosotros y no va a poner duras cargas. Hermano la mente del que no está agarrado de Dios, esta agarrada de paja y barro y muchas veces desea llevar la pobre y miserable comida que le da Egipto a su vientre, porque piensa que es todo en la vida. Pero quiero decirle que no hay nada más equivocado que ese concepto de vida.  Si estas con Dios el te va a bendecir y te va a dar autoridad para obrar lo imposible.

 

Moisés confrontó contra todas estas fortalezas, que son esos pensamientos que se hicieron hábitos y luego se volvieron una cultura en la familia hasta que se convirtió en un estilo de vida: la pobreza, la miseria. Aquellas personas que dejaron que esa fortaleza se vaya formando, están viviendo bajo el látigo de Egipto.

 

Moisés se sostuvo como nos vamos a sostener nosotros, como mirando al invisible y enfrentó al faraón. Pero el faraón se burlo de él y lo echó, es ahí donde una y otra vez comienzan las señales. Cuando nosotros comenzamos a decir voy a tener mi 0 Km., mi casa, familia, empiezan las señales y lo que eran palabras se convierten en hechos.

 

Faraón se niega y Dios empieza a hacer señales hasta que salen de Egipto. Avanzaron por el desierto hasta toparse con el mar y una vez más el pueblo tiene miedo, esto es por falta de autoridad. Dios le dice a Moisés: toma la vara, levántala y el mar se abrirá, la autoridad hace que las cosas visibles, obedezcan la autoridad invisible. Fue así que el Mar Rojo se abrió y el pueblo cruzo hacia el otro lado; los egipcios intentaron hacer lo mismo pero el mar nuevamente se cerró acabando con todos ellos. Del mismo modo Dios peleara todas tus batallas con grandes señales y milagros.

 

Moisés los hace cruzar el mar y no creen, todavía sigue el problema, vieron al enemigo vencido y aun seguían con mentalidad y corazón de esclavo. Así que Dios les dio ropa y calzado por 40 años que no se desgaste, abría el cielo y caía pan, aparecen codornices de todos lados, carne para un millón de personas, tienen sed y sale agua de una roca; porque Dios es el Dios de lo imposible.

 

Llegan a la tierra prometida, allí había riquezas y abundancia de todo tipo, que no acumularon, Dios se las da y les da autoridad sobre toda fortaleza, prueba, sobre todo mal

 

Moisés al sostenerse de Dios aprende a conocer a Dios y su grandeza; luego conoce los atributos morales de Dios: la verdad, la santidad, la justicia, amor y misericordia, todo el carácter de Dios. Por eso se sostenía de Dios como mirando al invisible, por que conoce a su padre, su amigo; porque empieza a ver a Dios como el proveedor, cuidador y quien lo cubre, quien se va a hacer cargo de todas sus cosas.

 

El poder de lo invisible, de la fe se puede desarrollar, a medida que conocemos a Dios y no importa el sistema de Egipto o el que sea; Dios tiene poder sobre todas las naciones de la tierra y con uno solo de nosotros, Dios puede dar la victoria. Cuando Moisés crece en fe, se libera el poder del conocimiento, de los pensamientos. A la fe no la vemos, pero vemos los milagros y empezamos a tener sabiduría (saber cómo hacer las cosas), revelación (lo oculto sale a la luz), ciencia (crear), profecía (saber los acontecimientos futuros).

 

Dejemos  toda cosa a la que nos hayamos aferrado, a lo que le hayamos puesto nuestra fe o confianza y tomémonos de Dios; Él es el único que no nos va a fallar, es el invisible, el Todopoderoso. Todo lo que puedas creer, Dios lo puede crear por el poder de la palabra”.

 

Hasta la próxima, y que Dios los bendiga.

 

Pastor Omar O. Olier

Centro Cristiano Dios es Amor

Av. Independencia 1641

Mar del Plata, Argentina.

Cod.Postal: B7600DHM.

Tel: (054) 223 – 495-4405/6

http://ccdea.com

http://omarolier.com
http://www.facebook.com/omar.olier

http://twitter.com/omarolier
http://youtube.com/pastoromarolier
http://flickr.com/omarolier

 

Comments are closed.