Mostrando artículos del "agosto, 2011"

La dimensión de la Fe

fe1.png

1º Juan 5:4 Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe.

 

Queridos hermanos, existe un mundo físico y un mundo espiritual. Es muy importante entender que la fe que vence al mundo no es cualquier tipo de fe, sino una dimensión de fe. Es decir, físicamente estamos en el mundo pero espiritualmente estamos sentados en lugares celestiales juntamente con Cristo, sin faltarnos ni una sola bendición material, física o espiritual.

 

Es la fe la que nos transforma, nos levanta y nos lleva a otra dimensión. El que crezca más en esta dimensión de fe, mayor autoridad tendrá del cielo en la tierra. Cada vez que liberamos nuestra fe se desata la mano de Dios y su gloria, porque sin fe es imposible agradar a Dios.

 

Juan dice que la fe es la que vence al mundo. Pone al sistema de este mundo, diabólico y perverso, como un enemigo, no sólo está contra en lo referente a la economía mundial, sino también al gobierno. Estamos en una pelea de autoridad y el tema de la batalla, es la conquista de la cultura, la forma de vida que tenemos los argentinos. Debemos vencer esta cultura que es del hombre y del mundo. Además tenemos que vencer el reino de las tinieblas, con toda su jerarquía de ángeles, principados, gobernadores, potestades, que están ocupando lugares celestes. Nosotros ya tenemos la victoria, porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo.

 

Lo que tenemos que chequear es el estado de nuestra fe. Si está en un estado de embrión muy pequeño, si ya es un bebe, niñez o adolescencia donde es una fe que puede caminar, correr hablar y jugar; si ya es una fe joven, madura donde tiene personalidad, identidad, propósito, o si finalmente ya es una fe en dimensiones. La palabra dice que a la fe tenéis que añadirle virtud, al virtud conocimiento, al conocimiento, dominio propio, al dominio propio, paciencia, a la paciencia piedad, a la piedad, mansedumbre y a la mansedumbre el amor que todo lo vence para la gloria de Dios. Va desde el estado más pequeño hasta el más grande donde, no hay límites para crecer.

 

Hay tres tipos de fe:

 

  • La fe natural es la fe que tiene todo ser humano desde que nace.

 

  • El don de fe es el don de fe, lo recibimos a medida que le pedimos al Espíritu Santo. Hay treinta y cinco dones y entre ellos el don de fe, sin él es imposible subsistir.

 

  • El fruto de la fe se da a a medida que servimos a Dios en distintas aéreas de la vida, tanto pasar lo de Dios a la gente usted recibe el fruto del carácter de Cristo.

 

Romanos 8:1-11Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte. Porque lo que era imposible para la ley, por cuanto era débil por la carne, Dios, enviando a su Hijo en semejanza de carne de pecado y a causa del pecado, condenó al pecado en la carne; para que la justicia de la ley se cumpliese en nosotros, que no andamos conforme a la carne, sino conforme al Espíritu. Porque los que son de la carne piensan en las cosas de la carne; pero los que son del Espíritu, en las cosas del Espíritu. Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden; y los que viven según la carne no pueden agradar a Dios. Más vosotros no vivís según la carne, sino según el Espíritu, si es que el Espíritu de Dios mora en vosotros. Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él. Pero si Cristo está en vosotros, el cuerpo en verdad está muerto a causa del pecado, más el espíritu vive a causa de la justicia. Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.

 

No hay condenación quiere decir que todas las maldiciones, los ataques, las luchas, las peleas, los juicios, y todo el infierno junto no puede tocarnos. Ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al espíritu porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús, nos ha librado del pecado y de la muerte, somos portadores de la ley del Espíritu de vida. No andamos en la carne, ni el mundo, pertenecemos a Dios, somos libres y estamos sentados en lugares celestiales juntamente con Cristo Jesús.

 

Si alguien está pasando alguna necesidad chequee su fe, porque algunas cosas del mundo han afectado su parte física, del alma o del espíritu debe ser lleno del Espíritu de vida, Él es el que nos da poder, nos hace victoriosos y nos llena de vida.

 

Hay 7 dimensiones en las que empezamos a vivir cuando tenemos fe:

 

1º) Es una vida de victoria, podremos tener luchas, pruebas, pero de antemano tenemos la victoria.

2º) Vivimos una vida de abundancia, de prosperidad, lo mejor de la tierra pasará a nuestras manos porque es por El Espíritu de Dios, que hemos vencido al mundo.

3º) Desarrollamos un mundo de oportunidades ilimitadas, no hay límites para crecer en Dios.

4º) Tenemos poder, autoridad y gobierno, y en el lugar en que nos movamos, tenemos victoria.

5º) No nos movemos en lo natural, en lo que vemos o palpamos, ponemos nuestros ojos sino en lo que Dios va hacer.

6º) Estamos bajo la unción de Dios, tenemos su respaldo.

7º) Nunca caminaremos solos, siempre contaremos con la presencia de Dios.

 

 

 

En estas siete áreas de su vida Dios quiere darle la bendición liberando las dimensiones de su fe.

 

El Espíritu de Dios se encargará de traer vida a toda área muerta y llenara toda su casa, cuando usted decida moverse en la fe que vence al mundo, una fe victoriosa, de abundancia y oportunidades, poderosa en milagros y señales.”

 

Hasta la próxima, y que Dios lo bendiga.

 

Pastor Omar O. Olier

Centro Cristiano Dios es Amor

Av. Independencia 1641

Mar del Plata, Argentina.

Cod. Postal: B7600DHM.

Tel: (054) 223 – 495-4405/6

 

http://ccdea.com

http://omarolier.com

http://canaldebendicion.tv

http://www.facebook.com/omar.olier

 

http://twitter.com/omarolier

http://youtube.com/pastoromarolier

http://flickr.com/omarolier

 

Mas allá del Perdón

perdon.jpg

Mateo 5:38-48 Oísteis que fue dicho: Ojo por ojo, y diente por diente. Pero yo os digo: No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvete también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehúses. Oísteis que fue dicho: Amarás a tu prójimo, y aborrecerás a tu enemigo. Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen; para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y que hace llover sobre justos e injustos. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tendréis? ¿No hacen también lo mismo los publicanos? Y si saludáis a vuestros hermanos solamente, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen también así los gentiles? Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto.

 

Queridos hermandos, cuando viene el Señor Jesús cambia el pacto establecido entre Dios y los hombres, saca la ley y entra la gracia, entra el amor y la misericordia, el favor de Dios; la ley intentaba poner igualdad para todos los judíos, pero en vez de agarrarse de lella para a justicia, lo hicieron para venganza. Por eso Cristo vino a cambiar la ley y no solo nos perdonó, sino que nos dió la posivilidad de la regeneración. Esa regeneración va a avanzar hasta que lleguemos a la perfección de los hijos de Dios. Cuando empieza este proceso empezamos a morir a nuestro yo.

 

Así que el Señor pone cuatro categorías de destrucción del orgullo:

 

  • Lo primero que va a tocar es nuestra carne, ofendernos para que no reaccionemos, porque si reaccionamos es que aún estamos vivos. Si no reaccionamos o lo hacemos bien, poniendo la otra mejilla, el Señor ahí dice este ya es hijo, esta convertido.

 

  • En segundo lugar nos van a querer despojar de lo que tengamos; aquí entran los celos, las envidias, las codicias. El Señor pone el ejemplo de la túnica, en esa época era carísima y aún más una capa. La Biblia dice cuando te quieran quitar la túnica dales también la capa. Va venir gente con celos, envidias, pleitos, contiendas para despojarnos. Aquí es donde entramos a legislar en el mundo espiritual y ponemos la causa en las manos de Dios. Si alguien quiere quitarnos algo o entrar en juicio con nosotros debemos llegar a un acuerdo, aun si perdemos, tenemos que sacárnoslo de encima, porque es un espíritu; si entramos en conflicto el espíritu entra finalmente en nosotros, por eso así como Dios nos perdonó, debemos perdonar.

 

  • En tercer lugar aquel que quiera que lleves una carga que no es tuya. Esto era común en esa época, ya que iban de una aldea otra y comúnmente llevaban pesadas cargas sobre sus hombros. Jesús dice: si alguien te pide que lleves su carga; no solo una milla, ve dos millas. Cuando habla de la carga no se refiere a una carga material, sino al problema que tiene el otro, que él no puede llevar, puede ser la depresión, la angustia y ahí es donde nosotros como hijos de Dios le llevamos la depresión hasta que lo ministramos tanto que desaparece, pero la carga la llevamos nosotros porque somos ministros de Dios. Esto es así porque él llevo sobre sí todas nuestras cargas y las clavo en la cruz.

 

  • En cuarto lugar, al que te pide dale, van a empezar a pedirte y el Señor dice ayúdale, porque el que presta al pobre, presta a Jehová. Ahora si el que viene a pedirte, viene con la intención de robarte, y no pedirte, no le roba a usted, sino que le roba a Dios. Se puede quedar con lo robado, pero nunca más va a prosperar en la economía, esa persona porque que toco a un hijo de Dios y los recursos de Dios, porque todo es de él. Entonces dice: si alguien te pide algo prestado, y está en tus manos, dáselo si ese hombre no tiene como devolvértelo; si la intención interna de él es robarte, no solo será pobre sino que ahora abrazo la miseria, pero a usted Dios lo levantara y le dará mucho más.

 

Así que el Señor trata estos 4 temas y termina diciendo de amar a tu enemigo, esa es la manera de vencerlo. Si alguien lo maldice devuélvale con bendición.

 

2 Samuel 21:1-6 Hubo hambre en los días de David por tres años consecutivos. Y David consultó a Jehová, y Jehová le dijo: Es por causa de Saúl, y por aquella casa de sangre, por cuanto mató a los gabaonitas. Entonces el rey llamó a los gabaonitas, y les habló. (Los gabaonitas no eran de los hijos de Israel, sino del resto de los amorreos, a los cuales los hijos de Israel habían hecho juramento; pero Saúl había procurado matarlos en su celo por los hijos de Israel y de Judá.) Dijo, pues, David a los gabaonitas: ¿Qué haré por vosotros, o qué satisfacción os daré, para que bendigáis la heredad de Jehová? Y los gabaonitas le respondieron: No tenemos nosotros querella sobre plata ni sobre oro con Saúl y con su casa; ni queremos que muera hombre de Israel. Y él les dijo: Lo que vosotros dijereis, haré. Ellos respondieron al rey: De aquel hombre que nos destruyó, y que maquinó contra nosotros para exterminarnos sin dejar nada de nosotros en todo el territorio de Israel, dénsenos siete varones de sus hijos, para que los ahorquemos delante de Jehová en Gabaa de Saúl, el escogido de Jehová. Y el rey dijo: Yo los daré.

 

Así que les entregaron estos hombres y los ahorcaron, esa era la justicia de ese tiempo, la del ojo por ojo. Se cierran los cielos y la tierra y por tres años se corta la bendición y entra la miseria, la escasez y la pobreza y por tres años la nación judía quiebra económicamente. Esto iba a continuar a no ser que alguien se levantara, se metiera en el tabernáculo y se pusiera a orar hasta recibir revelación de Dios de ¿Por qué causa no llega la bendición? David no tenía ningún pecado y la nación judía no había cometido ninguna iniquidad, no había algo por lo cual se cerrara el cielo y la tierra, pero el rey anterior había derramado sangre inocente, había pecado, malicia, exterminio y esto trajo juicio sobre la tierra.

 

Es posible que a usted le vaya mal y no haya hecho nada malo, pero seguro que alguien en su familia lo hizo, por lo tanto se le cierran los cielos y la tierra y a usted le va mal. Para salir de lo malo hay que buscar revelación.

 

Si David tenía un pecado, Dios ya lo había perdonado, por eso debemos ir más allá del pecado, a la redención de la tierra. Al no llover se perdieron los cultivos y el ganado, se caía la economía. Así que se pusieron a orar, así tenemos que hacer nosotros hasta que tengamos revelación.

 

Aquí tenemos la escena del pasado, que era presente, porque Josué había hecho pacto con los gabaonitas que no los iba a matar, pero iban a trabajar como leñeros y aguateros en Israel. Saúl rompe el pacto y al hacerlo caen los juicios y las maldiciones. Israel estaba en un caos total, ellos se examinaban y no encontraban nada, sus vidas estaban al día con el Señor. Pero el anterior rey había cerrado el cielo y se necesitaba alguien que interceda, que se ponga a favor de los que estaban en la tierra y clame de día y de noche y vaya más allá del perdón.

 

Entonces David se pone a orar y finalmente Dios le habla y le dice: no es algo que este mal en vos o el pueblo, es la sangre de la casa de Saúl, toda la matanza que hizo con los gabaonitas. Así que se va David como rey y les dice que tengo que hacer para que me perdonen y bendigan a mi pueblo, y los gabaonitas le dicen: contigo no tenemos nada, no queremos nada de oro ni plata. David dice y como hacemos para arreglar esto y le responden la ley del ojo por ojo, danos siete hijos de la casa de Saúl para que los ahorquemos en presencia de Jehová y se termine la miseria. Así lo hicieron y vino la lluvia y salieron de la miseria.

 

Cuando hablamos de más allá del perdón hay cosas que nosotros no hicimos, pero nos tenemos que poner a favor de los que viven en la ciudad. Esto es lo que hizo David, el tenía oro, plata, no le faltaba nada, pero se dio cuenta que en el país había pobreza, miseria, necesidad, estaban pasando necesidad.

 

Cristo lo puede redimir y hacer de usted alguien nuevo. Dios peleará sus batallas, las cargas las llevará con alegría, porque tendrá respaldo de Dios y cuando alguien le pida, tendrá para dar, porque habrá abundancia en su casa de parte del Señor.”

 

Hasta la próxima, y que Dios lo bendiga.

 

Pastor Omar O. Olier
Centro Cristiano Dios es Amor
Av. Independencia 1641
Mar del Plata, Argentina.
Cod. Postal: B7600DHM.
Tel: (054) 223 – 495-4405/6

http://ccdea.com

http://omarolier.com

http://canaldebendicion.tv

http://www.facebook.com/omar.olier

http://twitter.com/omarolier

http://youtube.com/pastoromarolier

http://flickr.com/omarolier

El perdón transformador

perdon5.jpgLucas 1:39-56 “En aquellos días, levantándose María, fue de prisa a la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías, y saludó a Elisabeth. Y aconteció que cuando oyó Elisabeth la salutación de María, la criatura saltó en su vientre; y Elisabeth fue llena del Espíritu Santo, y exclamó a gran voz, y dijo: Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre. ¿Por qué se me concede esto a mí, que la madre de mi Señor venga a mí? Porque tan pronto como llegó la voz de tu salutación a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Y bienaventurada la que creyó, porque se cumplirá lo que le fue dicho de parte del Señor. Entonces María dijo: Engrandece mi alma al Señor; mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador, porque ha mirado la bajeza de su sierva; pues he aquí, desde ahora me dirán bienaventurada todas las generaciones, porque me ha hecho grandes cosas el Poderoso. Santo es su nombre, y su misericordia es de generación en generación a los que le temen. Hizo proezas con su brazo; esparció a los soberbios en el pensamiento de sus corazones. Quitó de los tronos a los poderosos, y exaltó a los humildes. A los hambrientos colmó de bienes, y a los ricos envió vacíos. Socorrió a Israel su siervo, acordándose de la misericordia de la cual habló a nuestros padres, para con Abraham y su descendencia para siempre. Y se quedó María con ella como tres meses; después se volvió a su casa.”

 

Aquí vemos a María que recibe el mensaje de llevar en su vientre al salvador, también Elisabeth ya está de seis meses; ella era estéril y a lo que no tenía vida, Dios le da vida. María se prepara y se va a las montañas, a la casa de Elisabeth y apenas llega y pregunta por ella, el que estaba en el vientre de Elisabeth salto de alegría, el profeta se despertó y comenzó Elisabeth a ser llena del Espíritu Santo. Lo interesante es que todavía faltaba dar a luz y el profeta ya estaba saltando de alegría. Al despertar al profeta, lo que está usted haciendo es despertando al mensajero. Aquí había un mensajero, Juan el bautista que iba delante del Señor, que tenía que preparar el camino, el tenía el ministerio de predicar que el reino de los cielos se había acercado. Su mensaje era de arrepentimiento para perdón de pecados.

 

Cuando viene el Espíritu Santo lo que el trae es un despertar, así que lo que viene para Argentina, para Mar del Plata es un avivamiento y nada lo puede parar. Hay un espíritu mayor, que viene a cambiar las cosas de lugar, por eso el profeta salta en el vientre, el tenía un mensaje que no podía callar, y esto va a pasar con usted. A medida que empiece a ver las cosas grandes que Dios va a hacer, no se va a poder quedar quieto del gozo, la alegría y no va a poder parar de hablar del Señor.

 

Cuando el Espíritu Santo se manifiesta en su mover ocurren dos cosas:

Primero: el espíritu de profecía, nos adelantamos a lo que va a venir.

Segundo: se libera el espíritu de la palabra, el mensaje, la palabra que tenemos en nuestras manos es espíritu y vida. Dios trae a nosotros un nuevo nacimiento, el del Espíritu de Dios.

 

En Sudáfrica un hombre que por sus ideales lucho por la unidad de África y la unidad de los pueblos y por su mensaje de amor a su gente, lo llevaron preso por más de 25 años. Mandela no había cometido ningún delito, pero sus enemigos, lo tuvieron allí para callar su mensaje. Cuando fue liberado, había allí una gran multitud de periodistas y personas esperándolo y le preguntan si guardaba odio o rencor a la gente que lo encarcelo y torturo; él respondió yo no guardo ningún rencor, porque ya los perdone. El perdón trae sanidad, libertad, prosperidad, cambio. El Padre nuestro dice: perdona nuestros pecados así como nosotros perdonamos a nuestros deudores. Esa palabra como es muy importante no solo perdonar sino como lo hacemos. Nosotros los cristianos no perdonamos en nuestro propio nombre, sino que lo hacemos en el nombre de Jesús.

El perdón es un acto, no un sentimiento, para perdonar no tiene que sentir amor por la persona; sino que lo hace porque es un mandato de Dios.

 

Lucas 7:36-50Uno de los fariseos rogó a Jesús que comiese con él. Y habiendo entrado en casa del fariseo, se sentó a la mesa. Entonces una mujer de la ciudad, que era pecadora, al saber que Jesús estaba a la mesa en casa del fariseo, trajo un frasco de alabastro con perfume; y estando detrás de él a sus pies, llorando, comenzó a regar con lágrimas sus pies, y los enjugaba con sus cabellos; y besaba sus pies, y los ungía con el perfume. Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora. Entonces respondiendo Jesús, le dijo: Simón, una cosa tengo que decirte. Y él le dijo: Di, Maestro. Un acreedor tenía dos deudores: el uno le debía quinientos denarios, y el otro cincuenta; y no teniendo ellos con qué pagar, perdonó a ambos. Di, pues, ¿cuál de ellos le amará más? Respondiendo Simón, dijo: Pienso que aquel a quien perdonó más. Y él le dijo: Rectamente has juzgado. Y vuelto a la mujer, dijo a Simón: ¿Ves esta mujer? Entré en tu casa, y no me diste agua para mis pies; mas ésta ha regado mis pies con lágrimas, y los ha enjugado con sus cabellos. No me diste beso; mas ésta, desde que entré, no ha cesado de besar mis pies. No ungiste mi cabeza con aceite; mas ésta ha ungido con perfume mis pies. Por lo cual te digo que sus muchos pecados le son perdonados, porque amó mucho; más aquel a quien se le perdona poco, poco ama. Y a ella le dijo: Tus pecados te son perdonados. Y los que estaban juntamente sentados a la mesa, comenzaron a decir entre sí: ¿Quién es éste, que también perdona pecados? Pero él dijo a la mujer: Tu fe te ha salvado, ve en paz.

 

Es importante no solo perdonar, sino de qué modo lo hacemos; usted puede perdonar pero quizás no termina de soltar a la persona; el perdón que viene de Dios es el que suelta. Mientras usted no perdone todavía los tiene agarrados. En esta sociedad se ve que cada vez son más frecuentes los divorcios, las separaciones y las demandas; esto ocurre tanto en las familias, como en los negocios, amistades. Se pelean por quien se va a quedar los hijos y las propiedades; pasan instantáneamente de ese pacto de vida y de amor a hacer un juicio contra su esposo o su esposa; se pelean a tal punto que comienzan las amenazas, las intimidaciones. El espíritu de este mundo trae devastación, cuando se pelea un hombre o una mujer ambos son devastados y los más perjudicados son siempre los hijos.

 

Si usted no perdona no será perdonado, la falta de perdón al tiempo trae condenación. En este pasaje vemos como perdona el Señor. Había un fariseo que lo invita muchas veces a su casa, esto significaba no solo pasar tiempo con él sino también hacer extensivo a su círculo la visita del maestro, porque llevo a otros que estudiaban la ley y querían saber sobre el reino y sobre el maestro.

 

En esta casa estaban los discípulos, otros fariseos, estaba llena y todo el barrio sabía que Jesús estaba allí. En ese momento entra una persona que la sociedad no quería, la había condenado, no y la perdonaba porque era una pecadora, una prostituta. Para un religioso acercársele a hablar o tocarla era una contaminación total. Esta religión vacía era la que no le permitía a esta mujer ser perdonada y cambiar el rumbo de su vida.

La prostituta no estaba invitada, pero cuando hay genuino arrepentimiento a la persona no le importa la opinión de los hombres. Cuando una persona es perdonada solo le importa lo que Dios piensa de ella, la persona hará cualquier cosa por glorificar y alabar a Dios. Esta mujer entra con un perfume que las mujeres judías guardaban para el día de su casamiento, que les llevaba toda su vida ahorrar para comprarlo. Sin importarle nada de esto, ella se arroja a los pies de Jesús y solo lloraba y besaba los pies del maestro y ofrendaba su sueño de casamiento, diciendo ahora soy tuya y derramaba esta unción sobre Jesús.

 

El dueño de la casa y todos los invitados estaban espantados, porque pensaban dentro de sí: si Jesús fuera profeta, y entendiera que clase de mujer es esta, no se dejaría tocar. Jesús conociendo sus pensamientos les da una parábola, les dice: hay dos personas, una debe 500 mil pesos y no puede pagar y el otro debe 50 mil pesos y tampoco puede hacerlo. Van al magistrado y este les perdona la deuda. Jesús le pregunta en su opinión cuál de los dos hombres va a estar más agradecido. El fariseo le responde que el que más debía. Jesús le dice: bien has contestado y pone el ejemplo: mira esta muchacha, fíjate su actitud, entre en tu casa y no me diste para lavar mis pies, (costumbre judía) entre y no me diste un beso pero esta mujer no ha dejado de besarme los pies, entre y no me ungiste pero esta mujer ha derramado este perfume sobre mí, por eso te digo sus muchos pecados han sido perdonados. Dios perdona todos los pecados, no tan solo unos pocos.

 

Jesús le dice a la mujer por tu fe todos tus pecados te han sido perdonados, has sido redimida para la gloria de Dios. Jesús nos perdona de todo corazón, y al darnos perdón nos da vida, libera la fe, y nos brinda toda su paz.

 

Síntomas de una persona cuando ha sido perdonada:

1) Lo más importante es la relación con Dios, no importa que piensa la gente, solo la comunión con el Señor.

2) El Señor lo sienta en lugares celestiales con una bendición de herencia eterna.

3) No puede parar de llorar de alegría porque Dios lo ha hecho una persona nueva.

 

Toda persona que ha sido perdonada es una persona que se levanta agradeciendo y se va a dormir dándole gracias a Dios, porque no era nada hasta que Dios lo transformó en una nueva criatura. Lo aliento a arreglar sus cuentas con Dios y con su projimo para poder ver una maravillosa transformacion en su vida”

 

Hasta la próxima, y que Dios lo bendiga.

 

Pastor Omar O. Olier

Centro Cristiano Dios es Amor

Av. Independencia 1641

Mar del Plata, Argentina.

Cod. Postal: B7600DHM.

Tel: (054) 223 – 495-4405/6

http://ccdea.com

http://omarolier.com

http://canaldebendicion.tv

http://www.facebook.com/omar.olier

http://twitter.com/omarolier
http://youtube.com/pastoromarolier
http://flickr.com/omarolier

 

La redención de Dios

perdon2.jpgSalmo 130:1- 8 “De lo profundo, oh Jehová, a ti clamo. Señor, oye mi voz; Estén atentos tus oídos a la voz de mi súplica. JAH, si mirares a los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse? Pero en ti hay perdón, Para que seas reverenciado. Esperé yo a Jehová, esperó mi alma; En su palabra he esperado. Mi alma espera a Jehová Más que los centinelas a la mañana, Más que los vigilantes a la mañana. Espere Israel a Jehová, Porque en Jehová hay misericordia, Y abundante redención con él; Y él redimirá a Israel De todos sus pecados.”

 

Ningún cristiano puede vivir sin el perdón de Dios. Cuando el Señor perdona a sus hijos, los perdona de todos sus pecados. Si su vida espiritual esta zarandeada, tome este salmo como referencia; el Señor en la cruz dijo: consumado es y se llevo todos nuestros pecados, maldades rebeliones, y fue consumado allí en la cruz por su obra. De modo tal que perdona todos nuestros pecados. Perdón de Dios es la gracia divina de Dios sobre una persona, le cancela todos sus pecados y queda verdaderamente libre, sin cargas, sin culpas, juicios o maldición para la gloria de Dios.

No hay perdón sin sacrificio, alguien tiene que pagar. Por medio de la sangre de Cristo, de su sacrificio, hemos sido lavados y nuestros pecados perdonados. Con el perdón tenemos salvación, libertad, gozo, paz y esperanza.

 

Existen tres clases de perdón: el perdón personal, el relacional y el celestial. Usted debe tener estas tres manifestaciones de redención, se tiene que perdonar a usted mismo, recibir el perdón de sus hermanos, y el de Dios.

 

Los pasos para recibir la redención perfecta:

1) Confesión: debe soltar con su boca que usted necesita de Dios.

2) Reconocer: que lo que hizo esta mal.

3) Arrepentimiento: es cambiar de dirección y recibir una nueva vida.

Para no volver a caer en estos pecados de llenarse del Espíritu Santo y también tener la cobertura del pueblo de Dios, necesita un padre o una madre espiritual, alguien que se haga cargo.

 

2 Reyes 5:1-17 “Naamán, general del ejército del rey de Siria, era varón grande delante de su señor, y lo tenía en alta estima, porque por medio de él había dado Jehová salvación a Siria. Era este hombre valeroso en extremo, pero leproso. Y de Siria habían salido bandas armadas, y habían llevado cautiva de la tierra de Israel a una muchacha, la cual servía a la mujer de Naamán. Esta dijo a su señora: Si rogase mi señor al profeta que está en Samaria, él lo sanaría de su lepra. Entrando Naamán a su señor, le relató diciendo: Así y así ha dicho una muchacha que es de la tierra de Israel. Y le dijo el rey de Siria: Anda, ve, y yo enviaré cartas al rey de Israel. Salió, pues, él, llevando consigo diez talentos de plata, y seis mil piezas de oro, y diez mudas de vestidos. Tomó también cartas para el rey de Israel, que decían así: Cuando lleguen a ti estas cartas, sabe por ellas que yo envío a ti mi siervo Naamán, para que lo sanes de su lepra. Luego que el rey de Israel leyó las cartas, rasgó sus vestidos, y dijo: ¿Soy yo Dios, que mate y dé vida, para que éste envíe a mí a que sane un hombre de su lepra? Considerad ahora, y ved cómo busca ocasión contra mí. Cuando Eliseo el varón de Dios oyó que el rey de Israel había rasgado sus vestidos, envió a decir al rey: ¿Por qué has rasgado tus vestidos? Venga ahora a mí, y sabrá que hay profeta en Israel. Y vino Naamán con sus caballos y con su carro, y se paró a las puertas de la casa de Eliseo. Entonces Eliseo le envió un mensajero, diciendo: Ve y lávate siete veces en el Jordán, y tu carne se te restaurará, y serás limpio. Y Naamán se fue enojado, diciendo: He aquí yo decía para mí: Saldrá él luego, y estando en pie invocará el nombre de Jehová su Dios, y alzará su mano y tocará el lugar, y sanará la lepra. Abana y Farfar, ríos de Damasco, ¿no son mejores que todas las aguas de Israel? Si me lavare en ellos, ¿no seré también limpio? Y se volvió, y se fue enojado. Mas sus criados se le acercaron y le hablaron diciendo: Padre mío, si el profeta te mandara alguna gran cosa, ¿no la harías? ¿Cuánto más, diciéndote: Lávate, y serás limpio? El entonces descendió, y se zambulló siete veces en el Jordán, conforme a la palabra del varón de Dios; y su carne se volvió como la carne de un niño, y quedó limpio. Y volvió al varón de Dios, él y toda su compañía, y se puso delante de él, y dijo: He aquí ahora conozco que no hay Dios en toda la tierra, sino en Israel. Te ruego que recibas algún presente de tu siervo. Mas él dijo: Vive Jehová, en cuya presencia estoy, que no lo aceptaré. Y le instaba que aceptara alguna cosa, pero él no quiso. Entonces Naamán dijo: Te ruego, pues, ¿de esta tierra no se dará a tu siervo la carga de un par de mulas? Porque de aquí en adelante tu siervo no sacrificará holocausto ni ofrecerá sacrificio a otros dioses, sino a Jehová.”

 

Puede ser el hombre más exitoso, valiente, rico, reconocido, pero si esta sobre su cabeza una peste como la lepra, todo este reconocimiento no sirve para nada. Aquí tenemos una persona destacada, pero era leproso, esta enfermedad pudre la carne, supura, despide mal olor. En aquel tiempo la lepra era símbolo de un pecado tremendo contra Dios, generalmente por causa de rebelión o inmoralidad.

 

Aparece en escena otra persona, que no es conocida, ni famosa, pero que conoce a Dios. Era una muchacha esclava que vivía en la casa del general y le dice a la esposa de este: si mi señor va al profeta que está en Israel puede recibir el milagro que buscaba. Esa misma noche la mujer le dice a su esposo que hay un profeta en Israel que ora por la gente y esta se sana, y le da testimonio que no hay otro Dios como como el de Israel.

 

Tenemos dos personas, una famosa y otra desconocida, pero sin está desconocida Dios no se hubiera glorificado. El Señor hace como él quiere, con el más grande y valeroso o con esa persona desconocida, él se puede glorificar. Este general le cuenta el testimonio al rey de Siria acerca del profeta y del Dios de Israel que perdona todos los pecados. Entonces el rey lo manda a Israel, le prepara cartas, un ejército, oro, plata, y vestidos. La gente que no tiene a Dios piensa que el perdón se puede comprar. El perdón no se compra, somos perdonados por pura gracia de Dios.

 

El general llega a Israel, y va al encuentro del rey y le da las cartas; al leerlas se bloquea y comenzó a pensar que Siria buscaba guerra. Entonces le dice. ¿Quién soy yo para sanar leprosos? El profeta conociendo esto, manda a su discípulo a decirle al rey de Israel que hay profeta en el pueblo de Dios, que le mande al enfermo. Le mandan al general con todo el ejército, el oro la plata, los vestidos y se para en frente de la casa del profeta. Eliseo no sale a recibirlo y lo manda al discípulo a decirle que se zambulla en el Jordán siete veces y será sano. El muchacho sale y le dice lo que el profeta le mando. El general se ofende pensando lo estaban mandando a bañar y se va enojado. El orgullo y nuestro yo, son nuestro peor enemigo para la redención de nuestros pecados.

 

 

Se estaba marchando enojado pero todos sus valientes trataron de reconvenirle diciéndole: si te hubieran pedido que hicieras algo grande no lo harías. Claro que si respondió. Solo te piden que te bañes siete veces en el rio le dijeron sus soldados. Naamán no quería hacerlo por que se sentía humillado, avergonzado, pero igual frente a todos bajo y se metió en el Jordán, se tiro y salió todo lleno de barro. Se volvió a tirar hasta que salió por séptima vez y vio que la lepra había desaparecido, que Dios había hecho una obra gloriosa en todo su ser.

 

Se sana el general, y este recibe un milagro de resurrección, así que se convierte instantáneamente. El Jordán no tenía ningún poder curativo, solo era el acto de fe. Sale del Jordán se cambia y vuelve a la casa del profeta. El profeta sale esta vez a recibirlo y el general saca el oro, la plata, los regalos. Sin embargo el profeta le dice: no voy a recibir nada porque estoy en presencia de Dios y Dios está mirando si la impartición de vida que he hecho es por interés o por agradarlo a él. Eliseo no quería ofender a Dios de ninguna manera, así que no recibió nada.

 

Instantáneamente esta acción hace que este hombre diga a partir de este día no voy a adorar a otro dios que no sea el Dios de Israel, porque este es el Dios verdadero. Lo primero que Dios hace con un ser humano es sacarle la obra del infierno que tenga encima ya sea cáncer, lepra, sida, juicio, maldición. No solo nos saca de ese infierno sino que nos regala, su amor, piedad, y misericordia, el no nos perdona un pecado solo, sino que nos ha perdonado toda la vida.

 

Nuestro Dios es un Dios de misericordia y está dispuesto a dar la redención a todo ser humano; dice la palabra el justo se cae siete veces y se vuelve a levantar.

 

Hermano nuestro Dios es misericordia y está dispuesto a dar la redención a todo ser humano; dice la palabra el justo se cae siete veces y se vuelve a levantar. Dios tiene la redención para usted y toda su familia, y si ya fué redimido no calle lo que Dios ha hecho en usted, el mundo está esperando la manifestación de los hijos de Dios.”

 

Hasta la próxima, y que Dios lo bendiga.

 

Pastor Omar O. Olier

Centro Cristiano Dios es Amor

Av. Independencia 1641

Mar del Plata, Argentina.

Cod. Postal: B7600DHM.

Tel: (054) 223 – 495-4405/6

http://ccdea.com

http://omarolier.com

http://canaldebendicion.tv

http://www.facebook.com/omar.olier

http://twitter.com/omarolier
http://youtube.com/pastoromarolier
http://flickr.com/omarolier